Fomentar las instalaciones deportivas: cómo las empresas se convierten en un factor decisivo

Los pabellones deportivos, las sedes de los clubes y los campos deportivos son lugares fundamentales de la vida social. Al mismo tiempo, muchos clubes se enfrentan a un gran reto: sus instalaciones deportivas deben rehabilitarse, modernizarse o ampliarse, y las inversiones necesarias son considerables.

Los programas de ayudas públicas contribuyen de manera importante a ello. Recientemente, 314 municipios y clubes se han beneficiado de una ayuda a nivel nacional destinada a la rehabilitación de instalaciones deportivas municipales. Sin embargo, incluso cuando se concede la ayuda, a menudo queda una parte que los propios clubes deben financiar. Otros proyectos, por su parte, no reciben ninguna ayuda y deben buscar vías de financiación alternativas.

Es precisamente aquí donde las empresas tienen la oportunidad de marcar una diferencia concreta con su compromiso social.

El apoyo a las empresas se une al poder de la comunidad

El crowdfunding permite a los clubes movilizar a sus socios, aficionados, familias y su entorno regional en pos de un objetivo común. Para ello, no es necesario que toda la inversión se financie necesariamente a través de la comunidad.

El crowdfunding puede servir para cubrir de forma específica una aportación propia, una fase concreta de la obra o un déficit de financiación pendiente.

Las empresas pueden reforzar aún más esta dinámica. En este sentido, la financiación complementaria resulta especialmente eficaz: la empresa pone a disposición un fondo de financiación y complementa las aportaciones de la comunidad según un principio previamente definido.

De este modo, el presupuesto de una empresa se convierte en un incentivo para una mayor participación.

Mayor impacto con el presupuesto de ayudas destinado a ello

Para las empresas, este modelo difiere fundamentalmente de la ayuda individual clásica.

La empresa no financia un proyecto por sí sola, sino que se convierte en la impulsora de una iniciativa respaldada colectivamente. Al mismo tiempo, queda inmediatamente patente qué proyectos motivan a la población local y hasta qué punto cada comunidad está dispuesta a implicarse.

Las instalaciones deportivas, precisamente, ofrecen un gran potencial en este sentido. Un nuevo campo de césped artificial, un pabellón deportivo renovado o una moderna sede social tienen un impacto que se prolonga durante muchos años y, a menudo, llegan a muchas más personas que los simples socios de un solo club.

De este modo, el fomento empresarial regional se combina con un impacto concreto y visible a largo plazo.

Financiar conjuntamente las instalaciones deportivas

La financiación de las infraestructuras deportivas se está convirtiendo cada vez más en una labor conjunta de diversos actores: las administraciones públicas, las asociaciones, los ciudadanos y las empresas.

El crowdfunding y el matchfunding pueden reunir a estos actores y complementar de forma eficaz las ayudas existentes.

Esto ofrece a las empresas la oportunidad de intervenir allí donde las ayudas públicas y los fondos propios no bastan por sí solos, y de colaborar con la comunidad para hacer realidad instalaciones deportivas que aporten un valor añadido a toda la región a largo plazo.

Con FAIRPLAID, las empresas pueden crear sus propios programas de financiación para instalaciones deportivas y combinar su presupuesto con la participación de la comunidad mediante la financiación complementaria.

Más información:
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Cuando desaparecen las ayudas: cómo pueden las empresas compensar de forma específica los proyectos regionales